Archive for the ‘sociedad’ Category

Mujeres de negro

noviembre 28, 2010

Jerusalén 1988, ocho feministas radicales de izquierdas salen a la calle para protestar, en silencio y vestidas de negro, de la ocupación de los territorios palestinos por parte de Israel.  Su idea era promover un sentimiento de paz y establecer puentes entre las mujeres israelies y palestinas.

A finales de 1989, seis mil mujeres realizan una marcha de protesta, con en lema “Mujeres caminan juntas” atravesando Jerusalén. Hay mujeres palestinas, israelíes, europeas y norteamericanas. También se convoca una conferencia en Bruselas en la que se inicia el trabajo que va a permitir establecer el “Jerusalén Link” que quedará integrado por el “Bat Salón” en el lado de Israel y el “Jerusalén Center for woman” en el lado de Palestina. Son los principios del movimiento de las Mujeres de Negro que va a ir en crescendo en todo el mundo y cuya idea principal va a girar en torno a la idea que las mujeres pueden ser visibles y manifestarse en la calle para hacer sus aportaciones políticas.

Es imposible saber cuantos grupos de Mujeres de Negro existen en la actualidad, pero esta red está presente en todos los continentes. Se comunican por internet y realizan encuentros internacionales cada dos años para divulgar la solidaridad entre mujeres y su participación en la resolución no violenta de conflictos.

Extraído de  http://www.rutapacifica.org.co/

Por ser niñas

octubre 29, 2010

Anuncio de la campaña “Por ser niñas” que lleva a cabo la ONG Plan Internacional

El círculo Bluestockings

septiembre 16, 2010

Algunos historiadores dicen que las medias azules que vestían sirvieron para que llamaran Bluestockings de forma peyorativa a un grupo de mujeres intelectuales del s XVIII que se reunía en Londres.

El círculo Bluestrockings lo formaron un grupo de damas de la alta sociedad cansadas de las reuniones sociales en las que los hombres se apartaban para hablar de política y otros temas importantes, mientras ellas vestidas con sus medias negras de seda se mantienían al margen y se dedicaban a entablar conversaciones más banales. Pero las mujeres de la alta sociedad tienen una buena formación académica y se aburren y es en este contexto es en el que las mujeres deciden realizar sus propias reuniones.

Para otros historiadores este nombre se les dio porque Elizabeth Vesey, una de las fundadoras del círculo, invitó al botánico Benjamin Stillingfleet a una de sus reuniones. Stillingfleet le respondió que no iba correctamente vestido puesto que llevaba unas medias azules, pero Vesey insistió diciendo que ellas llevaban las medias de lana que se usaban en las situaciones informales. Desde entonces Benjamin formó parte del grupo.

Sus acciones fueron revolucionarias, pero sus ideas eran conservadoras, no hay que olvidar que eran damas de alta alcurnia. Se ocupaban de cuestiones humanitarias conservando un perfecto rigor moral e intelectual manteniéndose al margen de vicios y pasiones, uno de sus objetivos fue ayudar a mujeres que quisieran instruirse a las que por su situación económica y social no les era posible.

En sus reuniones estaba prohibido hablar de política, su discusión principal fueron la literatura y el arte y a algunas no les fue tan mal porque consiguieron publicar sus obras literarias, como Elizabeth Carter que publicó sus ensayos y poemas y también tradujo a Epícteto.

Para saber más http://www.faculty.umb.edu/elizabeth_fay/archive2.html

Bathory, la condesa asesina

septiembre 12, 2010

Erzsebet Bathory , sobrina del rey de Polonia, nació en Hungría en 1560. En la familia hubo algunos miembros que desde niños sufrieron algún tipo de perturbación con síntomas de crueldad. Los padres de Erszebet, los Barthory, eran primos, católicos, y partidarios de la hegemonía española. Pero por ser católicos no tuvieron ningún miramiento con sus sirvientes y subordinados, con quienes se comportaban con crueldad

A Erzebet la prometieron cuando apenas contaba 11 años, con Ferenz Nadasdy, conocido en el campo de batalla como el Príncipe Negro. A partir de ese momento la envían a casa de su suegra Orsolía, una mujer con un gran sentido común, para que esta la eduque.

Al casarse Erszebet adquirió el título de condesa, el marido parte al frente pero quien manda en el hogar continúa siendo Orsolía. La condesa se ha convertido en una hermosa joven que en cuanto toma conciencia de su belleza empieza a temer su pérdida.  Ocupa la mayor parte de su tiempo mirándose en el espejo y buscando defectos y arrugas.

No le gusta cuidar de su marido cuando vuelve de la guerra, generalmente desnutrido, herido o enfermo, aunque sí le pregunta sobre los castigos que aplican a los prisioneros, y sobre las muertes en el campo de batalla. Pero él cansado de la guerra no le responde, prefiere olvidar, y tampoco comprende por qué su esposa se regodea en sus relatos.

Pero a Erzebet el sufrimiento ajeno le proporcionan mayor placer que el sexo.  En una ocasión le relata emocionada a su marido como matan a un caballo, lo abren en canal y dentro encierran a hombre acusado de traición.  El marido le responde que es una crueldad innecesaria, y que a un traidor se le ajusticia de la manera más rápida posible

Erzsebet toma como criada personal a Darvulia, una vieja considerada una bruja remediera. Darvulia la inicia en el consumo de plantas y alucinógenos que piensa que la conservarán eternamente bella.

Cuando se va de casa de su suegra se convierte en la tirana de sus criadas a las que puede llegar a azotar hasta la muerte por un simple descuido

Accede viajar a Viena o Budapest y a relacionarse en sociedad solamente para lucir su belleza y sus joyas, en público se comporta con una educación exquisita. Pero cuando muere su esposo en 1604, manda lejos a sus hijos para quedar completamente libre.

La condesa pide a sus criadas que le traigan chicas jóvenes vírgenes, no se tiene noticia de que hubiera torturado a ningún hombre. Son hijas de campesinos que consideran una suerte servir en una casa noble. Cuando los campesinos pasaban mucho tiempo sin saber de sus hijas preguntan por ellas, pero les dicen que han enfermado y muerto de una enfermedad contagiosa y que por eso las han enterrado con urgencia.

Erzsebet piensa que sus jaquecas se curan bañándose en sangre. El Talmud de los hebreos dice que la jaqueca mejora vertiendo sangre sobre la cabeza de quienes la sufren y Plinio contaba que los egipcios usaban sangre para las dolencias de la piel. En todos los casos utilizaban, no obstante, sangre de animales.

Mantenía con vida el mayor tiempo posible a las chicas, y si morían pronto enfurecía. Las torturas podían ser unos pocos azotes pero no le importaba quemar con un hierro candente las plantas de los pies, los pechos y el pubis de las muchachas. Las mantenía muchos días sin comer hasta que les ofrecía la carne asada de otra muchacha.

Los campesinos callan y alejan a sus hijas del pueblo, pero la condesa busca sangre también por los alrededores. Las mujeres de la limpieza bajan a limpiar los sótanos y otros muchos han oído gritos y lamentos. La condesa y sus ayudantes lo toman por costumbre, se vuelven descuidados, incluso manda a repara a Viena la Doncella de Hierro. Las familias, Bathory y Nadasdy, empiezan a murmurar, incluso en una ocasión su yerno encuentra un cadáver, pero huye y no dice nada.

Darvulia, le enseña sus conocimientos sobre las hierbas. La condesa consumía drogas y las administraba a las vírgenes para mantenerlas despiertas o aumentar su sensibilidad. Cuando muere Darvulia busca una sustituta, Ezra Majorovva.

Los últimos años, las escogidas rondan los once o doce años. Pero un día una de sus víctimas es la hija de un rico que no se conforma con las explicaciones de los criados. Además, mató a alguna muchacha noble con la idea de que su sangre sería más pura.

El rey manda que apresen a la condesa. Cuando los caballeros se disponen a cumplir las órdenes del rey encuentran el sótano de los horrores. Encontraron muchachas encadenadas que aun estaban vivas, restos de dos cadáveres desollados y el diario de la condesa.

El rey es partidario de ejecutar a la condesa públicamente aunque una parte de la nobleza no está de acuerdo. Juzgan primero a los cómplices, a ella se la juzga en un acto separado. Dedujeron que los habitantes del castillo sabían lo que pasaba pero que nadie se atrevió a denunciarlo. Se condenó a la condesa a ser emparedada en sus aposentos para siempre, dejando solamente un hueco horizontal a la altura del suelo, por el que le pasaban alimentos. Durante los cuatro años que se mantuvo con vida durmió entre sus propias heces, llena de piojos, pústulas, sarna y herpes. Jamás se la oyó lamentarse o llorar.  Murió el 21 de agosto de 1614.

Las espartanas

agosto 5, 2010

Según el historiador Plutarco, el legislador Licurgo embarcó hacia otras ciudades para conocer sus costumbres y aplicarlas posteriormente en Esparta. Su intención era crear un estado que según su punto de vista fuera justo. Todos  aquellos que estaban reconocidos como ciudadanos podrían tener la posibilidad de ser felices. Sin embargo para Licurgo era condición indispensable que todos los ciudadanos tuvieran consciencia de lo importante que era cumplir la ley y pensó que el mejor modo de alcanzar sus ideales iba a ser educando a hombres, niños y mujeres.  A pesar de hacer incapié en la educación de todos los ciudadanos, el régimen de Licurgo fue rígido y poco democrático, no obstante mejoró mucho la situación de la mujer que era  mucho mejor que la de la mujer ateniense.

A partir del siglo VI a.C la educación en Esparta es requisito indispensable para la plena ciudadanía y es el propio gobierno de la polis el que tendrá por misión gestionar la educación pública y para ello contarán con magistrados especializados. La educación en Esparta  pretendía que los jóvenes se expresaran con solidez, de forma breve, mordaz, y con gracia.

Licurgo cometió verdaderas atrocidades. Según Plutarco para eliminar bocas improductivas  cuando un niño nacía, era examinado por el comité de ancianos que elegían  a los más hermosos y de constitución robusta. Si no pasaban la prueba los abandonaban en una cima.

La finalidad oficial de la mujer era tener hijos. Esto favoreció  que las jóvenes tuvieran  la mejor manutención y los mejores cuidados o por lo menos en igualdad de condiciones que los chicos.

Las mujeres también recibieron educación estatal, aprendieron a leer y a escribir y también fueron adiestradas en gimnasia, lucha y atletismo, pretendían capacitarlas para engendrar niños sanos y fuertes. La intención era combatir los rasgos considerados femeninos y al mismo tiempo  endurecer el cuerpo. La mujer espartana llevaba habitualmente el peplo arcaico, una especie de túnica sin coser por el costado que mostraba su cuerpo desnudo. Fueron habituales las bromas y comentarios lascivos entre otras polis, especialmente la ateniense, dónde las llamaban las fainomérides (“las que enseñan los muslos”). Durante las ceremonias religiosas, las fiestas y en competiciones deportivas iban directamente desnudas.

Mediante la educación femenina, se pretendía reducir al mínimo los sentimientos porque el matrimonio tenía una función práctica, tener hijos que pudieran convertirse en futuros guerreros. El préstamo de esposas entre amigos se consideraba normal, y estaba tolerado ceder a la esposa  a alguien más joven y fuerte que permitiera engendrar hijos vigorosos. En cambio, la actitud ante los hijos bastardos estaba mal aceptada por los gobernantes. En 412 a. C., una relación de Timaia, mujer del rey Agis II, con otro hombre constituyó un escándalo, y el hijo que tuvo fue excluido del trono por bastardo.

Podían heredar de sus padres lo cual las dotaba de una gran independencia, además administraban la economía familiar y mientras que los trabajos de la casa eran obligaciones de las esclavas las ciudadanas espartanas se dedicaban al deporte, la música y la familia. A los 15 años recibían unas tierras y se marchaban del hogar paterno, pasados unos 10 años contraían matrimonio. Los hombres se separaban desde muy jóvenes de sus familias, los acuartelaban para entrenarles en el oficio de la guerra. Las mujeres permanecían mucho tiempo solas en sus hogares viviendo con una libertad e independencia que el resto de las griegas no tenían. Administraban su casa e incluso tenían derecho a participar en las asambleas políticas.

Los ilotas eran hombres y mujeres encargados del cultivo de la tierra, de tejer la lana y de aquellas labores que no podían hacerlas los guerreros porque no tenían tiempo. Según la ley de Esparta, los hombres tenían la obligación de dedicarse a la guerra, y las espartanas a tareas de organización del hogar y la educación de los hijos hasta que estos cumplían los siete años.

Las mujeres espartanas, a diferencia de las demás mujeres griegas que permanecían largo tiempo recluidas en el gineco, gozaron de una notable libertad económica, política y sexual. Fueron mujeres que se dedicaron a vivir sus propias vidas en el siglo VI antes de Cristo, donde vieron una época de esplendor.

Mary Phelps Jacob y el sujetador

junio 2, 2010

Jacob tuvo una brillante e innovadora idea en una ocasión  en la que había comprado un vestido de noche para asistir a una fiesta. La ropa interior que utilizaban las mujeres eran unos corsés rígidos hechos con huesos y alambres de acero  y cuando se probó el vestido con uno de estos corsés,  uno aquellos huesos de ballena asomaba por su escote y se dejaba mostrar bajo la tela de su vestido afeando su figura.

Jacob intentó solucionarlo con dos pañuelos de seda, un poco de cinta rosa y mucho ingenio, y con la ayuda de su doncella elaboró lo que sería el primer sujetador moderno. Cuando sus familiares y amigos se enteraron le pidieron permiso a Jacob para crear sostenes ellos también, e incluso le llegó la solicitud de un desconocido que le ofrecía dinero para poder fabricarlos. Vio que aquello podía ser un buen negocio solicitó una patente que le fue concedida el 3 de noviembre de 1914.

Hay que aclarar que no se trata del primer sujetador de la historia, pero su diseño fue el primero en ser ampliamente utilizado, una mujer llamada Marie Tucek patentó el sujetador por primera vez en 1893 pero era mucho más complejo, lo que hizo Jacob fue simplificarlo.

Jacob levantó un negocio, con el nombre de Caresse Crosby. Más tarde vendió la patente del sostén a los hermanos Warner Corset Company por 1.500 dólares, quienes recaudaron 15 millones de dólares en 30 años.

Maria Phelps Jacob, a quien su familia llamaba Polly, era la hija de una familia de bien de Nueva Inglaterra. Tuvo una infancia y una educación privilegiada, acudió a una escuela de pago donde aprendió baile y equitación.

En 1915 se casó con Richard Rogers hijo de una familias de pro de Massachusetts, un hombre educado, que no tardó en sufrir las consecuencias de sus experiencias en la guerra y que acabó convirtiéndose en un alcohólico.

Su segundo matrimonio fue otro descendiente de una familia socialmente destacada, había nacido en Boston y también había sido víctima de la guerra. Polly que al casarse cambia su nombre por el de Caresse se trasladó a Francia y junto a su marido fundaron la revista El Sol Negro en la que publicaban la obra de diversos escritores y además ella misma escribió un libro de poesía “Cruces de Oro”. Su marido se suicida en 1929.

En 1937 se casa con  un futbolista casi 20 años menor que ella, se muda a Virginia y abre una galería de arte. Es una mujer políticamente activa que funda la organización Mujeres contra la Guerra. Se divorcia en 1950 y se marcha a Italia. Muere en 1970 en una relativa soledad.

Feminicidios en Ciudad Juárez

mayo 31, 2010

Ciudad Juárez es la ciudad de México en la que puede decirse que el crimen organizado y la delincuencia campan a sus anchas, mientras que el Gobierno y sus instituciones perecen asfixiadas entre la brutalidad y la barbarie. Sus ciudadanos se enfrentan a la corrupción, el encubrimiento y la indiferencia de los funcionarios.

La ONG Nuestras Hijas de Regreso a Casa trabaja hace años para aclarar la muerte y la desaparición de centenares de mujeres, que creen poco creíble la explicación que da la fiscalía sobre el tráfico de personas.

Hace ya muchos años que las mujeres en Ciudad Juárez  no pueden vivir tranquilas, muchas de ellas desaparecen  y nunca más se vuelve a saber de ellas, aunque a veces las encuentran muertas después de haber sido violadas y maltratadas brutalmente, con partes de su cuerpo mutiladas o quemadas.

El Gobierno no se preocupa por tales hechos ni nadie se ocupa de buscar a las mujeres desaparecidas y mucho menos de juzgar tales crímenes. Y ante tal inmunidad cada vez desaparecen más mujeres, en diez años han desaparecido más de 500 mujeres y más de 500 han sido encontradas muertas.

Las víctimas de los feminicidios son mujeres jóvenes y pobres y sin ningún tipo de poder social, suelen ser camareras, empleadas o estudiantes que viven en circunstancias precarias y que incluso a veces tienen hijos que mantener.  Aunque también matan adolescentes y niñas.

Las mantienen un tiempo en cautiverio durante el cual son víctimas de una bestial violencia sexual para luego ser asesinadas. A veces, sus restos son encontrados al cabo de unos días o incluso años después de su desaparición. En ocasiones no aparecen jamás. Pero en cualquiera de los casos el sufrimiento de las familias de estas mujeres es desgarrador.

Las hipótesis sobre quien hay detrás de estas muertes son diversas y confusas, hay quien dice que puede tratarse de una red de tráfico de órganos, otros de una secta satánica y hay quien cree que podía tratarse productores de películas pornográficas. Pero los feminicidios de Juárez datan de 1993 y podrían estar asociados con prácticas y rituales del narcotráfico.

En 17 años solo han detenido a unas 20 personas pero ninguna tenía nada que ver con los asesinatos y no se ha resuelto ningún caso, la impunidad, a pesar de los esfuerzos y la lucha de diversas organizaciones de derechos humanos ha provocado la indignación de los vecinos y especialmente de las mujeres, que viven aterrorizadas.

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La marquesa de Pompadour, amante real

mayo 30, 2010

Nadie podía imaginar cuando nació en París Juana Antonieta  Poisson en el año  1721 que iba a convertirse en la maitresse en titre de Luis XV. O lo que es lo mismo la amante oficial y reconocida elegida por él, su favorita. Y nadie lo podía imaginar porque era hija de Francisco Poisson,  acusado de malversación de fondos y condenado que en 1727 huyó a Hamburgo y no regresó a París hasta 1739.  Juana Antonieta para poder continuar sus estudios se instruyó en un convento de ursulinas. Además la futura marquesa educa su voz,  descubre los secretos de la danza, y aprende reconocer las técnicas del dibujo y la literatura mientras se va convirtiendo en una joven que por su belleza va a llamar la atención de nobles y villanos.

El primer matrimonio de Juana Antonieta fue con el hijo del tesorero de la Casa de la Moneda, Carlos Guillermo, con quien se casó en 1741. El primer hijo del matrimonio nació a los nueve meses murió al poco tiempo, sin embargo en 1744 nació su hija Alexadrine. A Juana Antonieta le gusta pasar grandes temporas en el Castillo de Étioles, cerca del bosque de Sénart, lugar donde a Luis XV le gusta ir de caza y donde el 25 de febrero de 1745 se celebró una fiesta por todo lo alto y un gran baile de máscaras en honor al matrimonio Dauphin reunirá a Juana Antonieta y a Luis XV por primera vez.

En julio de 1745 Juana Antonieta se instala en las Tullerias, la nombran  Marquesa de Pompadour, ya se había separado legalmente de Carlos Guillermo y en septiembre fue presentada ante la Corte de Versalles, era la amante oficial de Luis XV. Nunca se había visto rodeada de tantas personalidades como por ejemplo  los hermanos París, el Cardenal de Tencin o el Cardenal Richelieu.

Los encuentros íntimos con el rey duraron poco tiempo, se dice que solamente hasta 1751, y que incluso le permitió mantener relaciones con otras mujeres jóvenes con la finalidad de mantener su estatus. Pero Madame Pompadour continuó siendo la confidente  del rey hasta su muerte, preparaba informes políticos y los ministros y el rey acudían a sus aposentos para entablar conversaciones políticas. Entre otras cuestiones aconsejó las alianzas entre Prusia y Austria que provocaron la Guerra de los Siete Años.

Era una mujer de un gran gusto y muy culta, conocía a los autores de su época, dibujaba con habilidad y había recibido lecciones de canto con algunas de las estrellas de la Ópera de París.  Le fue fácil convertirse al mecenazgo, recibía a los escritores en el entresuelo del intelectual Quesnay, su médico.  Ayudó a Diderot y protegió a los enciclopedistas, dio trabajo al pintor Boucher y a muchos artesanos que trabajaban la porcelana de Sèvres. Organizaba espectáculos en la corte , toda clase de espectáculos. Supervisó monumentos como la Plaza de la Concordia y el Pequeño Trianón. Compró el Hotel d’Evreux, al que conocemos hoy como Palacio del Elíseo.

Madame de Pompadour tenía cuarenta y dos años en febrero de 1764. No se encontraba bien  y a menudo tenía problemas de corazón. Durante su estancia en Choisy cogió un resfriado, pero era algo más que un simple resfriado. El 29 de febrero escupía sangre, el diagnóstico de los médicos fue muy claro: la marquesa tenía neumonía.

Había pasado una semana sin señales de mejora, Luis XV se mantenía junto a su lecho tanto tiempo como le era posible porque aunque Madame Pompadour ya no era su favorita, era sin lugar a dudas, su mejor amiga. El 10 de marzo el médico cree que no hay nada que más que hacer, sin embargo se recuper y el 24 de marzo mejora y regresa a Versalles. En la tarde del  7 de abril, la marquesa sufrió una recaída, tenía gran dificultad para respirar.

Muere la mañana del 15 de abril a las nueve y media. Según un protocolo establecido por Luis XIV, sólo los reyes y príncipes pueden morir en  Versalles. Sin embargo la marquesa de Pompadour murió en Versalles gracias a la gran amistad que durante 20 años le había unido a Luis XV. Discretamente y en silencio, la llevaron enseguida a su mansión.

Los funerales fueron oficiados en Notre Dame, el interior estaba completamente revestido de negro. Ni el mal tiempo, ni la lluvia, ni el viento pudieron evitar que Luis XV esperara en el balcón de mármol de la corte de del castillo sin poder apartar la mirada de la avenida París. El rey no se movió de allí hasta que desapareció el cortejo fúnebre y a su paso gritó: “Estos son los únicos honores que yo puedo rendirle. Piensénlo, una amiga de veinte años! “

Las mujeres Bondos

abril 20, 2010

Los Bondo pertenecen a una población de apenas 5.000 miembros que habitan en Chhattisgarh, un estado del centro de  la India, y se les conoce como los pigmeos de Orissa. Lo particular de las mujeres Bondo es que siendo adultas contraen matrimonio con varones muy jóvenes, aun niños, con la finalidad de asegurarse la manutención hasta una edad avanzada y evitar, además, el riesgo de quedarse viudas. La costumbre esconde una propensión al incesto y los esposos se acaban convirtiendo en los amantes de sus suegras.

En las sociedades tribales y entre los campesinos hindúes la soltería es una maldición tanto para el niño y la niña como para los padres y el resto de familia extensa. Sin embargo, es mucho peor la viudedad  de la mujer que se considera un castigo por algún pecado grave que la mujer ha cometido o en esta vida o en una anterior.  Entre las castas más elevadas la mujer  Orissa que enviuda debe someterse a una serie de ayunos y penitencias, y le son vedados  todos los placeres de la vida. Nunca volverá a ser bien tratada, ya sea en la casa de sus padres o en la de sus suegros porque serán considerada una persona desfavorable y vista como una carga.  Entre las castas inferiores no lo pasará tan mal siempre y cuando tenga edad para volver a contraer matrimonio con uno de los hermanos menores. Pero en caso contrario será considerada una bruja.

Una curiosidad de esta tribu es que se atribuía a las escobas el poder de volar.

Travestismo femenino y matrimonios bostonianos

febrero 2, 2010

En el siglo XIX las relaciones románticas entre mujeres fueron públicamente reconocidas entre ellas. Algunas mujeres se cortaban el pelo y vestían ropas de hombre con la esperanza de lograr la misma libertad e independencia que gozaban los hombres. Crearse una identidad masculina iba a permitir que accedieran a trabajos más cualificados o en cualquier caso  tener mayores oportunidades con unos salarios más altos y una vida de aventuras que de otro modo  no hubiera estado a su alcance. Pero es que además llegaron a correrse juergas con prostitutas y a casarse con mujeres.

Había mujeres que se travestían solamente en ocasiones especiales, no aspiraban a pasar totalmente por hombre, un buen ejemplo es la escritora George Sand que lo hacía con el propósito de liberarse de las limitaciones del sexo femenino.

El travestismo implicaba la complicidad de otros, algunos sacerdotes aceptaban casar parejas de mujeres. Compañeros de trabajo, la familia iban a guardar el secreto y algunas ingenuas pensaban que sus amigas se habían transformado en hombre. La comunidad lo aprobó de forma provisional, con el tiempo empezaron a culpabilizar al miembro masculinizado, la ley prohibió el travestismo, que se consideró una conducta desordenada y una violación de los principios masculinos. Apareció de forma peorativa el apelativo de “georsandismo” para caricaturizar a las mujeres de comportamiento transgresor que osaban ponerse pantalones, las feministas de la época lo utilizaron como símbolo de rebeldía aunque ellas no vistieran pantalones.

Entre las clases medias victorianas muchas mujeres mantenían relaciones homosexuales. Surgían como una relación romántica en la escuela debido a la fuerte segregación de sexos de la época y en ocasiones duraban toda la vida. Culturalmente se permitía expresar amor emocional y físico que se consideraba distinto a las relaciones sexuales que se mantenía en las relaciones heterosexuales. Se expresaba mediante epístolas  que eran consideradas una expresión poética o literaria, pero que para las mujeres expresaba un amor real.

Sin embargo, a finales de siglo XIX  las nuevas profesiones, el acceso de la mujer a la universidad y la la disponibilidad de pisos y residencias para damas en Gran Bretaña y Estados Unidos hizo que muchas mujeres decidieran quedarse solteras, por ejemplo según un informe de 1909 solamente se casaron el 22% de las 3000 mujeres que ingresaron en la Universidad de Cambridge.

Los matrimonios bostonianos o femeninos eran públicamente conocidos y aceptados entre la clase alta aunque no lo eran entre la clase obrera. Las mujeres vivían juntas, celebraban reuniones familiares, compartían propiedades y dormían en la misma cama. No fue hasta la década de los 80 que médicos y teóricos comenzaron a desvalorizar a las trasvestidas y los amores románticos y las catalogaron como invertidas sexuales o lesbianas.

Fuente: Historia de las mujeres El siglo XIX  de Georges Duby y Michelle Perrot