Posts Tagged ‘sociedad’

Mujeres de negro

noviembre 28, 2010

Jerusalén 1988, ocho feministas radicales de izquierdas salen a la calle para protestar, en silencio y vestidas de negro, de la ocupación de los territorios palestinos por parte de Israel.  Su idea era promover un sentimiento de paz y establecer puentes entre las mujeres israelies y palestinas.

A finales de 1989, seis mil mujeres realizan una marcha de protesta, con en lema “Mujeres caminan juntas” atravesando Jerusalén. Hay mujeres palestinas, israelíes, europeas y norteamericanas. También se convoca una conferencia en Bruselas en la que se inicia el trabajo que va a permitir establecer el “Jerusalén Link” que quedará integrado por el “Bat Salón” en el lado de Israel y el “Jerusalén Center for woman” en el lado de Palestina. Son los principios del movimiento de las Mujeres de Negro que va a ir en crescendo en todo el mundo y cuya idea principal va a girar en torno a la idea que las mujeres pueden ser visibles y manifestarse en la calle para hacer sus aportaciones políticas.

Es imposible saber cuantos grupos de Mujeres de Negro existen en la actualidad, pero esta red está presente en todos los continentes. Se comunican por internet y realizan encuentros internacionales cada dos años para divulgar la solidaridad entre mujeres y su participación en la resolución no violenta de conflictos.

Extraído de  http://www.rutapacifica.org.co/

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El círculo Bluestockings

septiembre 16, 2010

Algunos historiadores dicen que las medias azules que vestían sirvieron para que llamaran Bluestockings de forma peyorativa a un grupo de mujeres intelectuales del s XVIII que se reunía en Londres.

El círculo Bluestrockings lo formaron un grupo de damas de la alta sociedad cansadas de las reuniones sociales en las que los hombres se apartaban para hablar de política y otros temas importantes, mientras ellas vestidas con sus medias negras de seda se mantienían al margen y se dedicaban a entablar conversaciones más banales. Pero las mujeres de la alta sociedad tienen una buena formación académica y se aburren y es en este contexto es en el que las mujeres deciden realizar sus propias reuniones.

Para otros historiadores este nombre se les dio porque Elizabeth Vesey, una de las fundadoras del círculo, invitó al botánico Benjamin Stillingfleet a una de sus reuniones. Stillingfleet le respondió que no iba correctamente vestido puesto que llevaba unas medias azules, pero Vesey insistió diciendo que ellas llevaban las medias de lana que se usaban en las situaciones informales. Desde entonces Benjamin formó parte del grupo.

Sus acciones fueron revolucionarias, pero sus ideas eran conservadoras, no hay que olvidar que eran damas de alta alcurnia. Se ocupaban de cuestiones humanitarias conservando un perfecto rigor moral e intelectual manteniéndose al margen de vicios y pasiones, uno de sus objetivos fue ayudar a mujeres que quisieran instruirse a las que por su situación económica y social no les era posible.

En sus reuniones estaba prohibido hablar de política, su discusión principal fueron la literatura y el arte y a algunas no les fue tan mal porque consiguieron publicar sus obras literarias, como Elizabeth Carter que publicó sus ensayos y poemas y también tradujo a Epícteto.

Para saber más http://www.faculty.umb.edu/elizabeth_fay/archive2.html

Las espartanas

agosto 5, 2010

Según el historiador Plutarco, el legislador Licurgo embarcó hacia otras ciudades para conocer sus costumbres y aplicarlas posteriormente en Esparta. Su intención era crear un estado que según su punto de vista fuera justo. Todos  aquellos que estaban reconocidos como ciudadanos podrían tener la posibilidad de ser felices. Sin embargo para Licurgo era condición indispensable que todos los ciudadanos tuvieran consciencia de lo importante que era cumplir la ley y pensó que el mejor modo de alcanzar sus ideales iba a ser educando a hombres, niños y mujeres.  A pesar de hacer incapié en la educación de todos los ciudadanos, el régimen de Licurgo fue rígido y poco democrático, no obstante mejoró mucho la situación de la mujer que era  mucho mejor que la de la mujer ateniense.

A partir del siglo VI a.C la educación en Esparta es requisito indispensable para la plena ciudadanía y es el propio gobierno de la polis el que tendrá por misión gestionar la educación pública y para ello contarán con magistrados especializados. La educación en Esparta  pretendía que los jóvenes se expresaran con solidez, de forma breve, mordaz, y con gracia.

Licurgo cometió verdaderas atrocidades. Según Plutarco para eliminar bocas improductivas  cuando un niño nacía, era examinado por el comité de ancianos que elegían  a los más hermosos y de constitución robusta. Si no pasaban la prueba los abandonaban en una cima.

La finalidad oficial de la mujer era tener hijos. Esto favoreció  que las jóvenes tuvieran  la mejor manutención y los mejores cuidados o por lo menos en igualdad de condiciones que los chicos.

Las mujeres también recibieron educación estatal, aprendieron a leer y a escribir y también fueron adiestradas en gimnasia, lucha y atletismo, pretendían capacitarlas para engendrar niños sanos y fuertes. La intención era combatir los rasgos considerados femeninos y al mismo tiempo  endurecer el cuerpo. La mujer espartana llevaba habitualmente el peplo arcaico, una especie de túnica sin coser por el costado que mostraba su cuerpo desnudo. Fueron habituales las bromas y comentarios lascivos entre otras polis, especialmente la ateniense, dónde las llamaban las fainomérides (“las que enseñan los muslos”). Durante las ceremonias religiosas, las fiestas y en competiciones deportivas iban directamente desnudas.

Mediante la educación femenina, se pretendía reducir al mínimo los sentimientos porque el matrimonio tenía una función práctica, tener hijos que pudieran convertirse en futuros guerreros. El préstamo de esposas entre amigos se consideraba normal, y estaba tolerado ceder a la esposa  a alguien más joven y fuerte que permitiera engendrar hijos vigorosos. En cambio, la actitud ante los hijos bastardos estaba mal aceptada por los gobernantes. En 412 a. C., una relación de Timaia, mujer del rey Agis II, con otro hombre constituyó un escándalo, y el hijo que tuvo fue excluido del trono por bastardo.

Podían heredar de sus padres lo cual las dotaba de una gran independencia, además administraban la economía familiar y mientras que los trabajos de la casa eran obligaciones de las esclavas las ciudadanas espartanas se dedicaban al deporte, la música y la familia. A los 15 años recibían unas tierras y se marchaban del hogar paterno, pasados unos 10 años contraían matrimonio. Los hombres se separaban desde muy jóvenes de sus familias, los acuartelaban para entrenarles en el oficio de la guerra. Las mujeres permanecían mucho tiempo solas en sus hogares viviendo con una libertad e independencia que el resto de las griegas no tenían. Administraban su casa e incluso tenían derecho a participar en las asambleas políticas.

Los ilotas eran hombres y mujeres encargados del cultivo de la tierra, de tejer la lana y de aquellas labores que no podían hacerlas los guerreros porque no tenían tiempo. Según la ley de Esparta, los hombres tenían la obligación de dedicarse a la guerra, y las espartanas a tareas de organización del hogar y la educación de los hijos hasta que estos cumplían los siete años.

Las mujeres espartanas, a diferencia de las demás mujeres griegas que permanecían largo tiempo recluidas en el gineco, gozaron de una notable libertad económica, política y sexual. Fueron mujeres que se dedicaron a vivir sus propias vidas en el siglo VI antes de Cristo, donde vieron una época de esplendor.

Mary Phelps Jacob y el sujetador

junio 2, 2010

Jacob tuvo una brillante e innovadora idea en una ocasión  en la que había comprado un vestido de noche para asistir a una fiesta. La ropa interior que utilizaban las mujeres eran unos corsés rígidos hechos con huesos y alambres de acero  y cuando se probó el vestido con uno de estos corsés,  uno aquellos huesos de ballena asomaba por su escote y se dejaba mostrar bajo la tela de su vestido afeando su figura.

Jacob intentó solucionarlo con dos pañuelos de seda, un poco de cinta rosa y mucho ingenio, y con la ayuda de su doncella elaboró lo que sería el primer sujetador moderno. Cuando sus familiares y amigos se enteraron le pidieron permiso a Jacob para crear sostenes ellos también, e incluso le llegó la solicitud de un desconocido que le ofrecía dinero para poder fabricarlos. Vio que aquello podía ser un buen negocio solicitó una patente que le fue concedida el 3 de noviembre de 1914.

Hay que aclarar que no se trata del primer sujetador de la historia, pero su diseño fue el primero en ser ampliamente utilizado, una mujer llamada Marie Tucek patentó el sujetador por primera vez en 1893 pero era mucho más complejo, lo que hizo Jacob fue simplificarlo.

Jacob levantó un negocio, con el nombre de Caresse Crosby. Más tarde vendió la patente del sostén a los hermanos Warner Corset Company por 1.500 dólares, quienes recaudaron 15 millones de dólares en 30 años.

Maria Phelps Jacob, a quien su familia llamaba Polly, era la hija de una familia de bien de Nueva Inglaterra. Tuvo una infancia y una educación privilegiada, acudió a una escuela de pago donde aprendió baile y equitación.

En 1915 se casó con Richard Rogers hijo de una familias de pro de Massachusetts, un hombre educado, que no tardó en sufrir las consecuencias de sus experiencias en la guerra y que acabó convirtiéndose en un alcohólico.

Su segundo matrimonio fue otro descendiente de una familia socialmente destacada, había nacido en Boston y también había sido víctima de la guerra. Polly que al casarse cambia su nombre por el de Caresse se trasladó a Francia y junto a su marido fundaron la revista El Sol Negro en la que publicaban la obra de diversos escritores y además ella misma escribió un libro de poesía “Cruces de Oro”. Su marido se suicida en 1929.

En 1937 se casa con  un futbolista casi 20 años menor que ella, se muda a Virginia y abre una galería de arte. Es una mujer políticamente activa que funda la organización Mujeres contra la Guerra. Se divorcia en 1950 y se marcha a Italia. Muere en 1970 en una relativa soledad.

La marquesa de Pompadour, amante real

mayo 30, 2010

Nadie podía imaginar cuando nació en París Juana Antonieta  Poisson en el año  1721 que iba a convertirse en la maitresse en titre de Luis XV. O lo que es lo mismo la amante oficial y reconocida elegida por él, su favorita. Y nadie lo podía imaginar porque era hija de Francisco Poisson,  acusado de malversación de fondos y condenado que en 1727 huyó a Hamburgo y no regresó a París hasta 1739.  Juana Antonieta para poder continuar sus estudios se instruyó en un convento de ursulinas. Además la futura marquesa educa su voz,  descubre los secretos de la danza, y aprende reconocer las técnicas del dibujo y la literatura mientras se va convirtiendo en una joven que por su belleza va a llamar la atención de nobles y villanos.

El primer matrimonio de Juana Antonieta fue con el hijo del tesorero de la Casa de la Moneda, Carlos Guillermo, con quien se casó en 1741. El primer hijo del matrimonio nació a los nueve meses murió al poco tiempo, sin embargo en 1744 nació su hija Alexadrine. A Juana Antonieta le gusta pasar grandes temporas en el Castillo de Étioles, cerca del bosque de Sénart, lugar donde a Luis XV le gusta ir de caza y donde el 25 de febrero de 1745 se celebró una fiesta por todo lo alto y un gran baile de máscaras en honor al matrimonio Dauphin reunirá a Juana Antonieta y a Luis XV por primera vez.

En julio de 1745 Juana Antonieta se instala en las Tullerias, la nombran  Marquesa de Pompadour, ya se había separado legalmente de Carlos Guillermo y en septiembre fue presentada ante la Corte de Versalles, era la amante oficial de Luis XV. Nunca se había visto rodeada de tantas personalidades como por ejemplo  los hermanos París, el Cardenal de Tencin o el Cardenal Richelieu.

Los encuentros íntimos con el rey duraron poco tiempo, se dice que solamente hasta 1751, y que incluso le permitió mantener relaciones con otras mujeres jóvenes con la finalidad de mantener su estatus. Pero Madame Pompadour continuó siendo la confidente  del rey hasta su muerte, preparaba informes políticos y los ministros y el rey acudían a sus aposentos para entablar conversaciones políticas. Entre otras cuestiones aconsejó las alianzas entre Prusia y Austria que provocaron la Guerra de los Siete Años.

Era una mujer de un gran gusto y muy culta, conocía a los autores de su época, dibujaba con habilidad y había recibido lecciones de canto con algunas de las estrellas de la Ópera de París.  Le fue fácil convertirse al mecenazgo, recibía a los escritores en el entresuelo del intelectual Quesnay, su médico.  Ayudó a Diderot y protegió a los enciclopedistas, dio trabajo al pintor Boucher y a muchos artesanos que trabajaban la porcelana de Sèvres. Organizaba espectáculos en la corte , toda clase de espectáculos. Supervisó monumentos como la Plaza de la Concordia y el Pequeño Trianón. Compró el Hotel d’Evreux, al que conocemos hoy como Palacio del Elíseo.

Madame de Pompadour tenía cuarenta y dos años en febrero de 1764. No se encontraba bien  y a menudo tenía problemas de corazón. Durante su estancia en Choisy cogió un resfriado, pero era algo más que un simple resfriado. El 29 de febrero escupía sangre, el diagnóstico de los médicos fue muy claro: la marquesa tenía neumonía.

Había pasado una semana sin señales de mejora, Luis XV se mantenía junto a su lecho tanto tiempo como le era posible porque aunque Madame Pompadour ya no era su favorita, era sin lugar a dudas, su mejor amiga. El 10 de marzo el médico cree que no hay nada que más que hacer, sin embargo se recuper y el 24 de marzo mejora y regresa a Versalles. En la tarde del  7 de abril, la marquesa sufrió una recaída, tenía gran dificultad para respirar.

Muere la mañana del 15 de abril a las nueve y media. Según un protocolo establecido por Luis XIV, sólo los reyes y príncipes pueden morir en  Versalles. Sin embargo la marquesa de Pompadour murió en Versalles gracias a la gran amistad que durante 20 años le había unido a Luis XV. Discretamente y en silencio, la llevaron enseguida a su mansión.

Los funerales fueron oficiados en Notre Dame, el interior estaba completamente revestido de negro. Ni el mal tiempo, ni la lluvia, ni el viento pudieron evitar que Luis XV esperara en el balcón de mármol de la corte de del castillo sin poder apartar la mirada de la avenida París. El rey no se movió de allí hasta que desapareció el cortejo fúnebre y a su paso gritó: “Estos son los únicos honores que yo puedo rendirle. Piensénlo, una amiga de veinte años! “

Las mujeres Bondos

abril 20, 2010

Los Bondo pertenecen a una población de apenas 5.000 miembros que habitan en Chhattisgarh, un estado del centro de  la India, y se les conoce como los pigmeos de Orissa. Lo particular de las mujeres Bondo es que siendo adultas contraen matrimonio con varones muy jóvenes, aun niños, con la finalidad de asegurarse la manutención hasta una edad avanzada y evitar, además, el riesgo de quedarse viudas. La costumbre esconde una propensión al incesto y los esposos se acaban convirtiendo en los amantes de sus suegras.

En las sociedades tribales y entre los campesinos hindúes la soltería es una maldición tanto para el niño y la niña como para los padres y el resto de familia extensa. Sin embargo, es mucho peor la viudedad  de la mujer que se considera un castigo por algún pecado grave que la mujer ha cometido o en esta vida o en una anterior.  Entre las castas más elevadas la mujer  Orissa que enviuda debe someterse a una serie de ayunos y penitencias, y le son vedados  todos los placeres de la vida. Nunca volverá a ser bien tratada, ya sea en la casa de sus padres o en la de sus suegros porque serán considerada una persona desfavorable y vista como una carga.  Entre las castas inferiores no lo pasará tan mal siempre y cuando tenga edad para volver a contraer matrimonio con uno de los hermanos menores. Pero en caso contrario será considerada una bruja.

Una curiosidad de esta tribu es que se atribuía a las escobas el poder de volar.

Cosmética

mayo 11, 2009

illus_histoire_renaissanceLa palabra cosmética procede del griego kosmetés, que pone en orden o que adorna.

En la prehistoria la mujer se aplicaba colores rojos en la cara, algo que siguen realizando muchas culturas primitivas en la actualidad. Las sociedades asiáticas quemaban materiales aromáticos en los templos públicos y en los hogares, sembrando las primeras semillas de lo que más tarde serían los perfumes.

Pero es el antiguo Egipto del año 4.000 a.C. el que puede ser considerado la cuna de la ciencia cosmética. Durante esta época las mujeres aplicarán una pasta de mineral de cobre verde brillante para proporcionar color y definición a sus rostros. Ellos usarán aceites perfumados y crema de grasa de oveja, plomo y hollín para pintarse las cejas.

En Grecia, año 1.000 a.Chuile-essentielle-ancien., la clase alta ocultaba la falta de aseo debajo de una peluca, en su afán por estar a la última utilizaba productos con ingredientes peligrosos para la piel que a la larga traían serias consecuencias, se estaba llegando a unos extremos que preferían usar un cosmético que lavarse la piel. Este fue el caso de ambos sexos. Las mujeres eligieron arcillas con ocre rojo de hierro para el lápiz labial y se extienden la palma de la mano con henna rojiza para verse más jovenes. Poco a poco se irá generalizándo el uso del jabón.

En el año 100 d.C en Roma era habitual tomar baños de barro rodeado con excrementos de cocodrilo para quién sabe qué fin. Los hombres con frecuencia se teñían el cabello de rubio. Tenían esclavos cuya función especial era aplicar sus cosméticos. En el Imperio Romano la cosmética se considerará un componente de la medicina, Galeno se hizo famoso por su fórmula contra la piel seca y las arrugas.

Ya en el siglo XIV en la Inglaterra isabelina el cabello teñido de color rojo estaba de moda. Muchas mujeres se ponían claras de huevo para tener un rostro blanco y dormían con filetes de carne de vacuno en bruto en sus rostros para deshacerse de las arrugas.

En el siglo XV un rostro blanco era signo de distinción y lo fue hasta aproximadamente el siglo XVII. En Europa, se utilizaron los cosméticos, pero sólo la 2008-04-18_153955aristocracia podía acceder a ellos. Italia y Francia se convirtió en el centro neurálgico de su fabricación. En Francia se intentaba perfeccionar el arte y la creación de nuevos perfumes y cosméticos, por mezclas de ingredientes. Este laborioso proceso dio lugar no sólo a los medios modernos para la producción de cosméticos, también de asesinatos en serie. Lo conseguían con una mezcla de carbonato, hidróxido y óxido de plomo. En nuestros días es bien conocida la toxicidad del plomo y en aquella época los cosméticos para empolvarse la cara podían producir parálisis muscular e incluso la muerte cuando se utilizaban varias veces.

En el siglo XVII empezó a utilizarse el óxido de zinc aunque eran capaces de hacer otro tipo de locuras para intentar estar a la moda, talesperfume como intentar desangrarse con sanguijuelas o haciendo el vacío presionando un vaso contra la piel.

En los siglos XVII y XVIII los cosméticos son de uso generalizado, excepto por los más pobres de la sociedad. El lápiz de labios rojo se utiliza ampliamente para sugerir buena salud, riqueza y glamour.

En el siglo XIX Francia desarrolla nuevos procesos químicos para sustituir fragancias hechas por los métodos naturales. El óxido de cinc es ampliamente utilizado como polvo facial en substitución de la más mortal de las mezclas de plomo y cobre utilizada anteriormente. Otras sustancias venenosas todavía se utilizan en sombra de ojos, por ejemplo el sulfuro de mercurio o la belladona.

En 1920 en Estados Unidos los productos cosméticos y fragancias se fabrican, y comienzan a ser comercializados a gran escala. Es cuando el mercado de los cosméticos empieza a ganar dinero. Y en 1927 se inventó el líquido que permitía que pelo permaneciera ondulado de forma permanente.

Pero a Coco Chanel le gustaba tomar el sol y en el siglo XX se puso de moda el color tostado de la piel. El color de piel de Coco decían algunos.

Más curiosidades cosméticas

mayo 11, 2009

En la época romana en los banquetes más selectos soltaban palomas con las alas impregnadas de perfume para refrescar el ambiente y a los comensales.

Una de las primeras huelgas de la historia la hicieron los trabajadores de la necrópolis de Tebas en el 1167 a.C,  por considerar insuficiente su ración de aceite balsámico.

Ungüentarios

Ungüentarios

Los ungüentarios servían en la antigua Grecia como contenedores de perfumes y aceites. Gracias a su pequeño tamaño podían llevarlos a los baños y a los gimnasios. Antes de la lucha y de las carreras se untaban el cuerpo para protegerse de la temperatura, el sol e incluso contra las caídas. El cuerpo acababa cubierto de una capa de aceite, sudor y arena muy apreciada y que extraían con un instrumento, el “estrígilo”. Esa valiosa capa corporal la recibían los dueños de los gimnasios como pago de los deportistas. La mezcla era almacenada y revendida para usos médicos por su supuesto valor curativo.

Las mujeres romanas consideraban bellas unas cejas muy pobladas y unidas sobre la nariz y para conseguir tal efecto utilizban una mezcla de huevos de hormiga machacados con moscas secas. O se pintaban con hollín o carbón y se pintaban sombras con ceniza, tierras naturales, azafrán, antimonio y en algunos casos piedras preciosas.

Popea

Popea

Popea la esposa de Nerón en sus viajes se hacia seguir por un rebaño de quinientas burras que cada mañana eran ordeñadas para poder llenar su bañera de plata y proceder a su hidratante baño matutino.

Las esclavas romanas se llenaban de perfume la boca y lo pulverizaban sobre su ama.

Los romanos se lavaban los dientes con orines. Los orines de Hispania fueron los mas cotizados, se envasaron en ánforas precintadas y se repartieron por todo el Imperio.

En los baños públicos romanos se compartía una esponja sumergida en un balde de agua con sal para asearse las nalgas.

Los romanos, tanto hombres como mujeres utilizaban pelucas o capillamentum. Si no disponían de ellas para disimular las calvas se las  pintaban.

La mujer en Carlos Fisas

abril 15, 2009

leightontristranEscribe Carlos Fisas en su libro “Intimidades de la Historia” un estupendo artículo sobre lo que otros autores en la historia hablaron de las mujeres.

Cuenta por ejemplo lo que la feminista francesa  Louise Weiss explicaba en su libro Combats pour les femmes que “Una morena de brillantes ojos entró un día en nuestra oficina, sede de la asociación La Mujer Nueva y se ofreció para ayudarnos. “Espero que mis referencias serán suficientes -dijo-, he matado a mi marido.

O como explicaba Françoise Giroud que la mujer no será verdaderamente igual al hombre hasta el día en que para un cargo importante se designe a una mujer incompetente.

En el siglo XVIII un escritor, Drouet de Maupertuis, decía que las mujeres no aman ni a sus maridos, ni a sus hijos, ni a sus amantes, sino que se aman a sí mismas, y otro autor del mismo siglo afirmaba que la mujer había sido sacada de una costilla de Adán cerca de su brazo para ser protegida y cerca de su corazón para ser amada.

Dice Fisas que se ha hablado mucho de la mujer objeto, pero no es en brazos de los hombres cuando ellas se sienten objeto sino ante los ojos del médico.

De las obras de Honoré de Balzac extrajo los siguientes pensamientos:

“El instinto en las mujeres equivale a la perspicacia de los grandes hombres.”

“Ninguna mujer gusta de oír el elogio de otra mujer; en este caso se reservan la palabra final a fin de avinagrar el elogio.”

“Sentir, amar, sufrir, sacrificarse será siempre el texto de la vida de las mujeres.”

“Los errores de la mujer derivan casi siempre de su fe en el bien o de su confianza en la verdad.”

“La mujer tiene de común con el ángel que los seres que sufren le pertenecen.”

“Un hombre por malicioso que sea no dirá nunca de las mujeres tanto bien ni tanto mal como ellas mismas.”

“La mujer es la reina del mundo y la esclava del deseo.”

“Una mujer virtuosa tiene en el corazón una fibra de menos o de más que las otras mujeres: o es estúpida o es sublime.”

“Quien sabe gobernar una mujer sabe gobernar un estado.”

Otro autor del que habla es del italiano Baretti, del que apunta este texto:

“Muy equivocados en cuestión de mujeres están aquellos hombres que no saben que ellas aprecian más ser alabadas por sus cualidades mentales que por las corpóreas.”

También menciona a Alejandro Dumas. En “Los mohicanos de Paris”  hizo popular una frase que generalmente se pronuncia en francés: “Cherchez la femme” (Buscad a la mujer). En el acto tercero, un policía dice: “En todos los asuntos hay una mujer; en cuanto leo el expediente digo: ¡Buscad a la mujer! Se busca a la mujer y cuando se la ha encontrado no se tarda en encontrar al hombre.”

También habla de esta frase que ha sido atribuida a muchos personajes, pero el original puede encontrarse nada menos que en Juvenal: “No hay causa alguna que una mujer no la mueva.”

Digan lo que digan los hombres es siempre la mujer la que les gobierna.

La compañía habitual de las mujeres es tan peligrosa como el uso inmoderado del vino: mata moralmente.

Hay siempre un rincón de silencio en las más sinceras confesiones de las mujeres.

Después Fisas se fija en lo que históricamente ha atraido físicamente. Él apunta lo que Brantôme consideraba perfecto:

“Para que una mujer sea hermosa y perfecta debe tener treinta bellezas. Tres cosas blancas: la piel, los dientes y las manos; tres negras: los ojos, las cejas y las pestañas; tres rojas: los labios, las mejillas y las uñas; tres largas: el cuerpo, los cabellos y las manos; tres cortas: los dientes, las orejas y los pies; tres anchas: el pecho, la frente y el espacio entre las cejas; tres estrechas: la boca, la cintura y los tobillos; tres gruesas: el brazo, los muslos y las pantorrillas; tres sutiles: los dedos, los cabellos y los labios; y tres pequeñas: los pezones, la nariz y la cabeza”

Según Calderón:

Que entre ingenio y hermosura el que puede elegir, debe, si para dama la hermosa, para mujer la prudente.

Y del mismo Calderón dos citas más:

Venciste mujer venciste con no dejarte vencer.

El que va a decir mujer empiece a decir mudanza.

Chamfort escribe: “Es necesario escoger: amar a las mujeres o conocerlas, no hay término medio.”  “Las mujeres en el cerebro tienen una célula de menos; en cambio tienen una fibra de más en el corazón.” Y para rematar opina que por mal que un hombre pueda pensar de las mujeres no hay mujer que no piense todavía peor. (Chamfort no Fisas)

Ciclismo y pedaleo

marzo 19, 2009

La primera carrrationaldresslegera ciclista de mujeres fue en Francia en 1868, por aquellos entonces, las calles de París y de la Inglaterra victoriana se habían llenado de mujeres que quemaban sus frenos por las calles. Sin embargo no estaba bien visto, se creía que la bicicleta era poco femenina y que  incluso era perjudical para su salud, lo peor era su condición de inmoral porque podía fomentar la masturbación de la mujer.

Pero el peor enemigo de la bicicleta eran  las largas faldas de la época que se enredaban con la rueda o la mecánica y causaban situaciones realmente complicadas, algunas bastante jocosas. La Rational Dress Society propuso unos pantalones anchos que terminan justo antes de la rodilla. Los hombres protestan ante esta idea que les parece descabellada, creen que va a denigrar al ciclismo que va a caer en desgracia e intentan negar el derecho a las mujeres a pedalear.

La bicicleta de dos ruedas con pedales iguales y neumáticos mejora la seguridad y poco a poco la bicicleta se va democratizando. En 1889 Starley Brothers propone una bicicleta para mujeres con el asiento más bajo y con guarda faldas, además es más barata que las “masculinas”. El primer club ciclista femenino fue el de las “Señoritas ciclistas de Coventry” creado en 1892.1011

En 1893 Tessie Reynolds recorre el trayecto de Londres a Brigthon. Entre la ida y la vuelta totalizaba 176 kilómetros que recorrió en ocho horas y media en compañía de algunos varones y vestida con el conocido pantalón racional. La mujer en bicicleta se convirtió en un símbolo de protesta de los estudiantes de la universidad de Cambridge.

Otro hecho destacable sucedió en 1899, durante un viaje en bicicleta que realizó Lady Harberton, a la que se le negó la entrada al salón del te del hotel Hautboy. El motivo era la ropa con la que vestía, los pantalones de tipo racional. No le quedó más remedio que comer en la taberna en la que  le ofrecieron atenderla y que estaba reservada para los hombres. Indignada cursó una denuncia, pero el juez alegó que la taberna era un lugar aceptable para que un cliente tomara una comida, desde entonces las mujeres tuvieron acceso a las tabernas inglesas.