Posts Tagged ‘lencería’

Mary Phelps Jacob y el sujetador

junio 2, 2010

Jacob tuvo una brillante e innovadora idea en una ocasión  en la que había comprado un vestido de noche para asistir a una fiesta. La ropa interior que utilizaban las mujeres eran unos corsés rígidos hechos con huesos y alambres de acero  y cuando se probó el vestido con uno de estos corsés,  uno aquellos huesos de ballena asomaba por su escote y se dejaba mostrar bajo la tela de su vestido afeando su figura.

Jacob intentó solucionarlo con dos pañuelos de seda, un poco de cinta rosa y mucho ingenio, y con la ayuda de su doncella elaboró lo que sería el primer sujetador moderno. Cuando sus familiares y amigos se enteraron le pidieron permiso a Jacob para crear sostenes ellos también, e incluso le llegó la solicitud de un desconocido que le ofrecía dinero para poder fabricarlos. Vio que aquello podía ser un buen negocio solicitó una patente que le fue concedida el 3 de noviembre de 1914.

Hay que aclarar que no se trata del primer sujetador de la historia, pero su diseño fue el primero en ser ampliamente utilizado, una mujer llamada Marie Tucek patentó el sujetador por primera vez en 1893 pero era mucho más complejo, lo que hizo Jacob fue simplificarlo.

Jacob levantó un negocio, con el nombre de Caresse Crosby. Más tarde vendió la patente del sostén a los hermanos Warner Corset Company por 1.500 dólares, quienes recaudaron 15 millones de dólares en 30 años.

Maria Phelps Jacob, a quien su familia llamaba Polly, era la hija de una familia de bien de Nueva Inglaterra. Tuvo una infancia y una educación privilegiada, acudió a una escuela de pago donde aprendió baile y equitación.

En 1915 se casó con Richard Rogers hijo de una familias de pro de Massachusetts, un hombre educado, que no tardó en sufrir las consecuencias de sus experiencias en la guerra y que acabó convirtiéndose en un alcohólico.

Su segundo matrimonio fue otro descendiente de una familia socialmente destacada, había nacido en Boston y también había sido víctima de la guerra. Polly que al casarse cambia su nombre por el de Caresse se trasladó a Francia y junto a su marido fundaron la revista El Sol Negro en la que publicaban la obra de diversos escritores y además ella misma escribió un libro de poesía “Cruces de Oro”. Su marido se suicida en 1929.

En 1937 se casa con  un futbolista casi 20 años menor que ella, se muda a Virginia y abre una galería de arte. Es una mujer políticamente activa que funda la organización Mujeres contra la Guerra. Se divorcia en 1950 y se marcha a Italia. Muere en 1970 en una relativa soledad.

El corsé

diciembre 28, 2008

mt21440Sobre el año 1700 a.c. las mujeres de la Creta minoica ya utitilizaban una especie de corsé para destacar su figura, mostrando sus senos por encima de su ropa. Esta costumbre  desapareció practicamente hasta el Renacimiento, sobre  el siglo XV pero si en un principio se utilizó para acentuar y destacar los senos, en la época de los Reyes Católicos existió un artilugio el “cartón de pecho” cuya finalidad era aplastarlos. Consistía en unas  estructuras de madera, hierro o tejidos armados con bisagras que vestían sobre la camisa interior femenina, y sobre ellas,  la saya. De este modo el gran período de difusión del corsé se inció en España a mediados del siglo XVI y se extendió hasta el XVII con una finalidad común modelar el cuerpo femenino.

Durante el reinado de Felipe II los corpiños se forran de cuero o con cartones o tablillas para hacerlos más confortables. Pero las mujeres se ven obligadas a desplazarse de manera firme y digna en lugar de hacerlo de una manera natural y eso empieza a considerarse como una esbelta elegancia de buen gusto.

En el siglo XVIII se sigue recomendando el uso del corsé para corregir defectos de la columna vertebral y otros problemas de espalda.

Aun hoy en día quienes llevan un corsé muy apretado durante largos periodos de tiempo pretenden reducir el tamaño de su cintura. Aspiran  a tener una cintura de unos 40 o 43 centímetros de contorno. Ethel Granger consiguió una  cintura de 32,5 cm.  También se utiliza como fetiche sexual pero es muy común confundir el corsé con la ropa interior que no cumple los requisitos y que por lo tanto no puede considerase como tal.