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La monja alferez, Catalina de Erauso

septiembre 1, 2008

Uno de los personajes más fascinantes y curiosos del Siglo de Oro español es Catalina de Euraso, apodada como la monja alférez.Su vida está plagada de peripecias y aventuras.

Nacida en San Sebastián en 1592 era hija de un militar. A los 4 años fue internada en el convento el “Antiguo” de S. Sebastián donde una de sus tías era la madre superiora. Sin embargo su carácter rebelde y una discusión con una novicia de la que recibió con buenos golpes la impulsaron a escaparse del convento vestida de labriego cuando apenas contaba 15 años.

Vestida de hombre se embarcó como grumete hacia las Indias donde trabajó de comerciante de telas pero sus amoríos y sus lances caballerescos, todos la consideran un hombre, la obligan a huir.

Consigue hacerse soldado y en una batalla contra los indios araucanos es ascendida a alférez por su valentía. Su identidad posiblemente hubiera pasado desapercibida toda la vida si una herida de gravedad no la hubiera obligado a confesar a un obispo su verdadera identidad. La noticia se extendió por toda América y regresó a España donde la recibió Felipe IV que le otorgó una pensión de 800 escudos.

Fue la primera mujer de la historia que atravesó los Andes pero esta no fue su única proeza porque en plena época de la Inquisición consiguió que el Papa Urbano VIII le otorgase una dispensa para poder vestirse de hombre durante toda su vida.

En sus memorias Catalina reconoce abiertamente que le gustan las mujeres sin embargo los médicos de la época insisten en catalogarla como hermafrodita y no como lesbiana. Un documento de la época la describe: “alta, demasiado fuerte, sin senos; quitándole las ropas masculinas más parecía un castrado que una hembra”.

Solicitó que la destinaran a Nápoles con la graducación deCapitán pero como le fue denegado, volvió a embarcarse hacia las américas. Finalmente desaparece en el desierto de Veracruz, Méjico.

Corsarias

agosto 28, 2008

En la historia también hubo mujeres piratas. Jeanne Clisson se hizo corsaria para vengar la muerte de su marido, Mary Read y Anne Bonny fueron condenadas aunque se defendieron hasta la muerte, Cheng I Sao lideró una confederación de piratas asiáticos y Sida al-Hurra fue pirata en Tetuan en la época de mayor explendor.

JEANNE DE CLISSON

Casada con un conde bretón y madre de dos hijos su vida transcurría cómodamente hasta que Felipe VI acusó a su marido de alta traición y lo mandó decapitar. No esperó a que sus hijos crecieran para consumar la venganza, se acercó a Eduardo III, deseoso de apoyar a quien pretendiera perjudicar al rey francés (en plena guerra de los Cien años), que le dió tres barcos y tres patentes de corsario.

Pronto se ganó el sobrenombre de la Leona Sanguinaria y se convirtió en la pesadilla de Felipe VI. Sus abordajes eran legendarios, los testigos explican que sus naves eran negras, las velas del color de la sangre y que la viuda no tenía piedad. El rey ordeno su búsqueda, y la lucha entre militares y corsarios duró horas hasta que los corsarios se rindieron.

Clisson escapó en una pequeña embarcación con sus dos hijos, durante días navegó a la deriva sin agua ni alimentos. El niño más pequeño murió y el mayor con el tiempo acabaría convirtiéndose en aliado de los asesinos de su padre.

SIDA AL-HURRA

Nació en 1495 en un pueblo del Rif. Con su primer marido Ali abou-I-Hasan aprendió a planificar el asalto a una nave y a negociar. Sus habilidades la convirtieron rápidamente en gobernadora de Tetuan y la jefa de los piratas del Mediterraneo occidental. Demostró que era una buena estratega cuando llegó a un acuerdo con el temido Barba-rubia al que le arrancó el compromiso de respetar su zona: las costas españolas y africanas del estrecho de Gibraltar.

Consiguió casarse con el rey de Marruecos y lo presuadió para que aceptara hacerlo fuera de la ciudad, en Tetuan. Sin embargo a ella le costaba mucho obedecer. Nunca hizo caso de las instrucciones que le dió su marido respecto a tener cuidado con las relaciones que mantenían con los portugueses de Ceuta, no pudo evitar atacar las naves portuguesas que realizaban el trayecto Lisboa – Ceuta. El gobernador portugués capturó las naves corsarias y aunque se esforzó para que su marido no se enterara de la crisis que había provocado no le quedó más remedio que refugiarse en su ciudad natal y dedicarse a la vida religiosa. Eso sí, había conseguido crear uno de los estados corsarios más poderosos.

MARY READ Y ANNE BONNY

Contemporáneas de Barbanegra terminaron sus aventuras en 1720 cuando los ingleses capturaron su nave. Las condenaron a muerte pero se salvaron de la ejecución porque las dos estaban embarazadas, Red murió de enfermedad y Bonny conseguía una prórroga detrás de otra gracias a la influencia de su padre.

Los testigos dijeron que se resistieron a la captura con un machete en la mano. Dorothy Thomas dijo que: “llevaban chaquetas masculinas y pantalones largos, pañueños atados al cuello, y un machete, y una pistola en las manos”, pero que sospechó que no eran hombres por “la excesiva amplitud de los pechos”.

A Mary Read su madre la disfrazaba de chico para hacerla pasar por un hijo muerto, así podía obtener dinero de su suegra que jamás descubrió el engaño. A los 13 años se puso a trabajar de chico de los recados de una aristócrata pero aquella vida la aburría, así que se disfrazó y se alistó como cadete de infantería para luchar contra el francés Luis XIV, pero tampooco le gustó y se pasó a la caballería, donde conoció a su primer marido a quien desveló su verdadero sexo. Dejó la armada para abrir una taberna, Las tres herraduras. Cuando murió su maridó se alistó en el ejército holandés, pero el aburrimiento la condujo rumbo a América y el barco en el que viajaba fue asaltado por un barco pirata. Se encontraba ante la disyuntiva de morir o de unirse a los piratas.

Anne Bonny también era hija ilegítima pero su padre dejó a su mujer para marchar con la madre de Anne a las colonias. Anne se enamoró de un marinero y se casó sin pedir permiso a su padre que no la perdonó y la echó de casa. Con su marido abrió una taberna, La nueva providencia, pero Anne se enamoró de un cliente, Rackham y lo acompañó en sus aventuras marítimas. En su barco conoció a  Read e hicieron una gran amistad no sin los celos de Rackham que le consideraba un hombre y que respiró aliviado cuando Read se enamoró de un marinero capturado a quien suplantó en un duelo.

CHENG I SAO

Los padres de Cheng I Sao la vendieron a un proxeneta cuando tenía 5 años. En 1801 se casó con un corsario descendiente de una de las dinastías de piratas más célebres del mar de la China. Cuando su marido murió, asumió el mando de los seis escuadrones que componían la flota pirata. La viuda exigía una completa disciplina a la tripulación, incluso redactó una legislación en la que decretaba que si un pirata intentaba establecerse por su cuenta se le perforarían las orejas, si reincidía, el castigo sería la muerte.

Era buena estratega y en un enfrentamiento entre sus barcos y los del Gobierno del Imperio ordenó que solamente una parte de la flota les hiciera frente, el resto atacaría por la retaguardia cuando estuvieran en plena batallla. Ante la imposibilidad de derrotar la poderosa flota pirata, el Imperio Chino decidió desarticularla convenciendo al jefe de la escuadra negra para que desertase y entregase 8000 hombres, 160 barcos, 500 cañones y 5.600 armas y a cambio el gobierno le daba dos pueblos y un lucrativo cargo gubernamental.

La pirata viuda negoció un armisticio y los piratas se convirtieron en marineros. Murió en 1844.

Exrtraído de la revista Sàpiens, núm. 37