Marilyn Monroe – I Wanna Be Loved By You
Junio 3, 2009 by maravediEmily Dickinson
Mayo 28, 2009 by maravedi
Poeta norteamericana nacida en 1830 en Massachusetts, en el seno de una familia que se dedicó a la política y al mundo intelectual. La educaron en un ambiente tan puritanista y estricto que la convirtió en una persona solitaria y nostálgica en exceso de tal modo que no hacía vida social, rara vez salía de casa y sus amistades fueron escasas; sin embargo, tuvo un especial aprecio por el Reverendo Charles Wadsworth, que tuvo una gran influencia en su poesía. Leía a poetas como Robert y Elizabeth Barrett Browning, y a John Keats.
Murió en 1886 y en 1890 se editó su numerosa colección de poemas. Pero ella nunca lo supo.
Poema
Corazón, le olvidaremos
en esta noche tú y yo.
Tú, el calor que te prestaba.
Yo, la luz que a mí me dio.
Cuando le hayas olvidado
dímelo, que he de borrar
aprisa mis pensamientos.
Y apresura tu labor
no sea que en tu tardanza
vuelva a recordarle yo.
Las Acllacuna
Mayo 20, 2009 by maravedi
Parece ser que en la época anterior a los Incas en el sureste del Perú era costumbre reunir a las muchachas nobles para dedicarlas al culto y a la enseñanza. Durante la época de los Incas se institucionalizaron y alcanzaron su punto álgido, y mujeres de todos los suvus se acabaron convertiendo en Aclíacuna o Escogidas.
A estas mujeres se las llamó de distintas formas pero en general todo el mundo se refiere a ellas con las Mamacunas aunque de un modo más poético también se las puede llamar Vírgenes del Sol.
Durante el gobierno de Pachacuti IX (1438-1471) se crearan las casas de aclíacunas. El auge que recibió el culto al Sol durante el reinado de Pachacuti, se vio reflejado en la creación de la institución de sacerdotisas. En Cuzco se construyó el principal acllahuasi, sirviendo de modelo al resto de estas casas que se repartirían por todo el territorio peruano.
El Aellahuasi de Cuzco se encontraba en la plaza principal. Una calle estrecha atravesaba todo el edificio y a ambos lados de ésta se abrían apartados donde las mujeres trabajaban, dormían, comían, etc. Nadie más que ellas podía entrar en los palacios, en los que disponían de grandes patios frescos y arbolados jardines en los que no faltaban sus huertas de hortalizas y frutales. Y aunque era una institución exclusivamente femenina contaban con mano de obra masculina para hacer las tareas más pesadas, pero para entra entrar a servir en la casa los hombres eran desfigurados, se les cortaba la nariz o las orejas y se les castraba. No podían tener contacto con las aclíaconas porque debían cuidar su virginidad como característica distintiva de su condición.
Las conquistas territoriales siempre tenían implícita una justificación religiosa. Llevaban el mundo del caos al orden, y por ello allí donde decidían establecerse, los Incas edificaban siempre un templo al Sol, un Adllahuasi y un Palacio Real. Así que con el tiempo los palacios se fueron multiplicando.
Las aclíacuna se regían por una serie de normas internas que dependían del Estado porque de ellos recibían la manutención, cobraban con productos agrícolas y ganado, los edificios que habitaban, el personal del servicio, etc. A cambio debían producir tejido, mantener un comportamiento ejemplar y mantenerse vírgenes.
Para seleccionarlas al principio fue el Inca quien se encargó, pero conforme se iban creando nuevas casas eso ya no era posible así que se creó un nuevo mecanismo de renovación en el que funcionarios delegados, los apunaca, seleccionarían por las provincias a las jóvenes elegidas. Pertenecer a la institución estaba por encima de la voluntad de las propias jóvenes, el Inca podía disponer de la vida y las propiedades de sus súbditos, a cambio y recibían protección y asistencia.
Para ser una elegida debía tenerse entre ocho y doce años, poseer un gran belleza y no tener ningún defecto físico. También se comprobaba su castidad con la ayuda de las mamaconas superioras del aclíahuasí. Una vez se habían superado todas las pruebas las jóvenes iniciaban una especie de “noviciado”.
Las recién elegidas recibían una renta y una criada y se las ponía en grupos de 10 bajo la tutela de una maestra que a su vez era dirigida por una maestra mayor y esta por la mamacona. Durante tres años aprendía a a hilar y tejer, a hacer pan, comidas rituales y el ceremonial religioso. Nunca se relacionaban con las más antiguas sin permiso. El acllahuasi también cumplía una función educadora y a él acudían las hijas de los nobles que iban a recibir preparación para el matrimonio y no para ser mujeres del Sol, así que pasados los tres años se les preguntaba si querían continuar en el templo o si preferían salir del centro para casarse. Si elegían ser Escogidas se las amonestaba sobre su condición de castidad y las que querían casarse eran separadas del resto.
Las nuevas servidoras del Sol cambiarían de vestiduras, se colocaban el uncu blanco y una guirnalda dorada en el pelo.
Su nueva representante era la mamacuna superior del centro. Cada año coincidiendo con la siega se renovaba el juramento en el que se prometía obediencia a dioses y sacerdotes, al Inca y a sus ministros. Se celebraba una fiesta en la que se organizaba un espléndido banquete en el que se ofrecían bebidas y comidas preparadas por las aclíacuna.
La organización y el control de las escogidas dentro del palacio estaba estrictamente reglamentado. Las nuevas se agrupaban de diez en diez y estaban a cargo de una maestra, maestras que al tiempo estaban bajo la supervisión de una maestra superior. Las maestra superior rendía obediencia a la mamacona superior que respondía sólo ante el vilahoma. Los apu panaca se encargaban de lavigilancia del acllahuasi en provincias y rendían cuentas al vilahoma
Los pongocamayos eran los hombres que trabajaban en el aellahuasi, hacían de portero yno dejaban pasar a nadie si no era con licencia especial. Se encargaban de hacer los recados para el centro. No podían andar libremente dentro de la casa, solucionaban los asuntos con las mujeres que servían de doncellas o con la Mamacuna directora. Ya he contado que se trataba de eunucos y viejos para que no cayeran en la tentación de pretender a una escogida. El trato con ellas podría llevarles a la muerte.
La organización del trabajo se organizaba según la edad y la condición social. La función de cantora era importante y necesaria en una corte para celebrar fiestas ypor motivos religiosos. Además estaban las que tocaban instrumentos, como tambores y flautas y que acompañaban los corjos en ceremonias y fiestas. Las tejedoras hacían mantas y telas para proveer a los ejércitos en los conflictos y para la corte del Inca en tiempo de paz, el Inca jamás se ponía el mismo vestido. Las que se dedicaban a la actividad religiosa se encargaban de tejer ropa para los ídolos y sacerdotes y elaborar el zancu, un pan elaborado con maíz y sangre de los animales sacrificados. Las escogidas más bellas y nobles el Inca las elegía como concubinas, y también elegía las que iba a dar por esposas a capitanes y familiares como premio a sus servicios.
Extraído de un documento de Pilar Alberti Manzanares de la Universidad Complutense de Madrid
Ada Lovelace
Mayo 17, 2009 by maravedi

Ada de niña
Augusta Ada Lovelace, hija del poeta Lord Byron y de la matemática Annabella Milbanke nació Londres en 1815. El matrimonio de los padres de Ada apenas duró un año pero Lord Byron le dedicó bellos poemas, y parece ser que sus últimas palabras fueron para ella. A Ada se la considera la primera programadora de computadoras de la historia.
Ada se dedicó a la música y la matemática, su madre temía que Ada fuera poeta como su padre y la educó para que mostrara cierto desprecio hacia su talento artístico y la alentó para que sus intereses discurrieran por el camino de la ciencia y la matemática, asignándole como tutor al prestigioso Augusto Morgan. A los 17 años conoció a Babbage quien después tendría un papel importante en su vida.
Ada contrajo matrimonio con Sir William King, el conde de Lovelace, con quien tuvo tres hijos. El conde era un hombre amable pero de menor nivel intelec
tual y el nacimiento de sus tres hijos impidió a Ada seguir con sus estudios. Ada tuvo problemas con los juegos de azar diseñando métodos matemáticos para apostar e ingeniándoselas para jugarse a espaldas de su marido la fortuna familiar.
La Condesa de Lovelace siempre tuvo una salud débil, ya a los 14 años sufrió el sarampión y a los 29 tuvo problemas físicos y mentales. Se dice que el consumo de drogas y alcohol contribuyeron a debilitar su salud pero otras fuentes dicen que las drogas las utilizaba para el tratamiento de sus enfermedades. Lo cierto es que murió de cáncer en 1852 a la edad de 36 años.
Cuando en conoció a Babagge en 1833, este le mostró su “ingenio analítico”, una especie de ordenador o máquina de calcular con la que su madre y ella quedaron muy impresionada
s. En 1843 publicó una traducción de Notions sur la machine analytique de Charles Babbage, en ellas añadió unas notas, en las que, según Babbage, mejoró su máquina porque ideó y seleccionó las ilustraciones, encontró una solución algebraica a diversos problemas y le indicó un grave error que había cometido. Estas notas ocupan tres veces la extensión de la memoria original y en ellas explicaba cómo programar el ingenio y proporcionó lo que muchos consideran el primer programa de ordenador.
Ajedrez y mujeres
Mayo 14, 2009 by maravedi
Para las mujeres no ha resultado fácil iniciarse en el mundo de la copetición ajedrecística. En el siglo XVIII hombres y mujeres solteros jugaban al ajedrez como preámbulo del juego amoroso, para intentar mantener una relación romántica.
Pero cuando en el siglo XIX el ajedrez se puso de moda en los cafés y clubs la jugadora femenina desaparece radicalmente de la escena y a menudo no se les permite siquiera estar presentes. Se les excluye de partidas y torneos y aunque no participa oficialmente se reconoce en aquella época el excelente juego de Amalie Paulsen(1831-1869), hermana de Louis y de Wildfried Paulsen.
El primer torneo femenino se juega en Londres para celebrar el jubileo de la reina Victoria de Inglaterra y evidentemente no estuvo exento de críticas. Más tarde, en el siglo XX, Vera Menchik se enfrentó a las normas de la sociedad de principios de siglo participando en torneos de ajedrez para hombres. La sociedad de la época la miraba con desdén, además debió enfrentarse a la dura oposición de algunos hombres que se sintieron heridos en su orgullo por verse derrotados ante una mujer.
Menchik nació y se crió en Moscú donde aprendió a jugar al ajedrez, en 1921 se trasladó a Inglaterra con su familia. En Hastings, ciudad a la que se trasladó, se celebra un torneo anual de ajedrez. Se afilió al club de ajedrez de la ciudad y se hizo discípula de Geza Maroczy. Decidió competir exclusivamente en campeonatos reservados para hormbres y en campeonatos del mundo femeninos, ganando la mitad de las competiciones con solamente 22 años. Aunque sus resultados no siempre fueron brillantes gano a ajedrecistas de la talla de Max Euwe, Jacques Mieses, Lajos Steiner, Frederick Yates, Edgar Colle, Fritz Sämisch y George Thomas entre otros muchos.
Las tres hermanas Polgar, nacidas en Budapest en el siglo XX, son excepcionales jugadoras. Judit y Susan se convierten en Grandes Maestras y Sofía ha conseguido el título de Maestra Nacional. Nunca fueron al colegio, fueron educadas en casa porque sus padres eran pedagogos y desde pequeñas las llevaron a jugar torneos para hombres.
Hoy en día hay mujeres de todo el mundo que intentan abrise camino en el mundo del ajedrez pero creo que no les resulta fácil. Desgraciadamente existen campeonatos como el World Chess Beauty Contest un concurso para mujeres ajedrecistas en el que, registrándose cualquier persona en su web tiene derecho a votar por una ajedrecista y no precisamente compiten en un tablero, se trata de votar a la más guapa. Creo que convierten el ajedrez y la inteligencia femenina en una burla.
Madeleine Peyroux – Between The Bars
Mayo 12, 2009 by maravedi
Cosmética
Mayo 11, 2009 by maravedi
La palabra cosmética procede del griego kosmetés, que pone en orden o que adorna.
En la prehistoria la mujer se aplicaba colores rojos en la cara, algo que siguen realizando muchas culturas primitivas en la actualidad. Las sociedades asiáticas quemaban materiales aromáticos en los templos públicos y en los hogares, sembrando las primeras semillas de lo que más tarde serían los perfumes.
Pero es el antiguo Egipto del año 4.000 a.C. el que puede ser considerado la cuna de la ciencia cosmética. Durante esta época las mujeres aplicarán una pasta de mineral de cobre verde brillante para proporcionar color y definición a sus rostros. Ellos usarán aceites perfumados y crema de grasa de oveja, plomo y hollín para pintarse las cejas.
En Grecia, año 1.000 a.C
., la clase alta ocultaba la falta de aseo debajo de una peluca, en su afán por estar a la última utilizaba productos con ingredientes peligrosos para la piel que a la larga traían serias consecuencias, se estaba llegando a unos extremos que preferían usar un cosmético que lavarse la piel. Este fue el caso de ambos sexos. Las mujeres eligieron arcillas con ocre rojo de hierro para el lápiz labial y se extienden la palma de la mano con henna rojiza para verse más jovenes. Poco a poco se irá generalizándo el uso del jabón.
En el año 100 d.C en Roma era habitual tomar baños de barro rodeado con excrementos de cocodrilo para quién sabe qué fin. Los hombres con frecuencia se teñían el cabello de rubio. Tenían esclavos cuya función especial era aplicar sus cosméticos. En el Imperio Romano la cosmética se considerará un componente de la medicina, Galeno se hizo famoso por su fórmula contra la piel seca y las arrugas.
Ya en el siglo XIV en la Inglaterra isabelina el cabello teñido de color rojo estaba de moda. Muchas mujeres se ponían claras de huevo para tener un rostro blanco y dormían con filetes de carne de vacuno en bruto en sus rostros para deshacerse de las arrugas.
En el siglo XV un rostro blanco era signo de distinción y lo fue hasta aproximadamente el siglo XVII. En Europa, se utilizaron los cosméticos, pero sólo la
aristocracia podía acceder a ellos. Italia y Francia se convirtió en el centro neurálgico de su fabricación. En Francia se intentaba perfeccionar el arte y la creación de nuevos perfumes y cosméticos, por mezclas de ingredientes. Este laborioso proceso dio lugar no sólo a los medios modernos para la producción de cosméticos, también de asesinatos en serie. Lo conseguían con una mezcla de carbonato, hidróxido y óxido de plomo. En nuestros días es bien conocida la toxicidad del plomo y en aquella época los cosméticos para empolvarse la cara podían producir parálisis muscular e incluso la muerte cuando se utilizaban varias veces.
En el siglo XVII empezó a utilizarse el óxido de zinc aunque eran capaces de hacer otro tipo de locuras para intentar estar a la moda, tales
como intentar desangrarse con sanguijuelas o haciendo el vacío presionando un vaso contra la piel.
En los siglos XVII y XVIII los cosméticos son de uso generalizado, excepto por los más pobres de la sociedad. El lápiz de labios rojo se utiliza ampliamente para sugerir buena salud, riqueza y glamour.
En el siglo XIX Francia desarrolla nuevos procesos químicos para sustituir fragancias hechas por los métodos naturales. El óxido de cinc es ampliamente utilizado como polvo facial en substitución de la más mortal de las mezclas de plomo y cobre utilizada anteriormente. Otras sustancias venenosas todavía se utilizan en sombra de ojos, por ejemplo el sulfuro de mercurio o la belladona.
En 1920 en Estados Unidos los productos cosméticos y fragancias se fabrican, y comienzan a ser comercializados a gran escala. Es cuando el mercado de los cosméticos empieza a ganar dinero. Y en 1927 se inventó el líquido que permitía que pelo permaneciera ondulado de forma permanente.
Pero a Coco Chanel le gustaba tomar el sol y en el siglo XX se puso de moda el color tostado de la piel. El color de piel de Coco decían algunos.
Más curiosidades cosméticas
Mayo 11, 2009 by maravediEn la época romana en los banquetes más selectos soltaban palomas con las alas impregnadas de perfume para refrescar el ambiente y a los comensales.
Una de las primeras huelgas de la historia la hicieron los trabajadores de la necrópolis de Tebas en el 1167 a.C, por considerar insuficiente su ración de aceite balsámico.

Ungüentarios
Los ungüentarios servían en la antigua Grecia como contenedores de perfumes y aceites. Gracias a su pequeño tamaño podían llevarlos a los baños y a los gimnasios. Antes de la lucha y de las carreras se untaban el cuerpo para protegerse de la temperatura, el sol e incluso contra las caídas. El cuerpo acababa cubierto de una capa de aceite, sudor y arena muy apreciada y que extraían con un instrumento, el “estrígilo”. Esa valiosa capa corporal la recibían los dueños de los gimnasios como pago de los deportistas. La mezcla era almacenada y revendida para usos médicos por su supuesto valor curativo.
Las mujeres romanas consideraban bellas unas cejas muy pobladas y unidas sobre la nariz y para conseguir tal efecto utilizban una mezcla de huevos de hormiga machacados con moscas secas. O se pintaban con hollín o carbón y se pintaban sombras con ceniza, tierras naturales, azafrán, antimonio y en algunos casos piedras preciosas.

Popea
Popea la esposa de Nerón en sus viajes se hacia seguir por un rebaño de quinientas burras que cada mañana eran ordeñadas para poder llenar su bañera de plata y proceder a su hidratante baño matutino.
Las esclavas romanas se llenaban de perfume la boca y lo pulverizaban sobre su ama.
Los romanos se lavaban los dientes con orines. Los orines de Hispania fueron los mas cotizados, se envasaron en ánforas precintadas y se repartieron por todo el Imperio.
En los baños públicos romanos se compartía una esponja sumergida en un balde de agua con sal para asearse las nalgas.
Los romanos, tanto hombres como mujeres utilizaban pelucas o capillamentum. Si no disponían de ellas para disimular las calvas se las pintaban.
Concha Méndez
Abril 15, 2009 by maravedi
Quisiera tener varias sonrisas de recambio
y un vasto repertorio de modos de expresarme.
O bien con la palabra, o bien con la manera,
buscar el hábil gesto que pudiera escudarme…
Y al igual que en el gesto buscar en la mentira
diferentes disfraces, bien vestir el engaño;
y poder, sin conciencia, ir haciendo a las gentes,
con sutil maniobra, la caricia del daño.
Yo quisiera ¡y no puedo! ser como son los otros,
los que pueblan el mundo y se llaman humanos:
siempre el beso en el labio, ocultando los hechos
y al final… el lavarse tan tranquilo las manos.
La mujer en Carlos Fisas
Abril 15, 2009 by maravedi
Escribe Carlos Fisas en su libro “Intimidades de la Historia” un estupendo artículo sobre lo que otros autores en la historia hablaron de las mujeres.
Cuenta por ejemplo lo que la feminista francesa Louise Weiss explicaba en su libro Combats pour les femmes que “Una morena de brillantes ojos entró un día en nuestra oficina, sede de la asociación La Mujer Nueva y se ofreció para ayudarnos. “Espero que mis referencias serán suficientes -dijo-, he matado a mi marido.
O como explicaba Françoise Giroud que la mujer no será verdaderamente igual al hombre hasta el día en que para un cargo importante se designe a una mujer incompetente.
En el siglo XVIII un escritor, Drouet de Maupertuis, decía que las mujeres no aman ni a sus maridos, ni a sus hijos, ni a sus amantes, sino que se aman a sí mismas, y otro autor del mismo siglo afirmaba que la mujer había sido sacada de una costilla de Adán cerca de su brazo para ser protegida y cerca de su corazón para ser amada.
Dice Fisas que se ha hablado mucho de la mujer objeto, pero no es en brazos de los hombres cuando ellas se sienten objeto sino ante los ojos del médico.
De las obras de Honoré de Balzac extrajo los siguientes pensamientos:
“El instinto en las mujeres equivale a la perspicacia de los grandes hombres.”
“Ninguna mujer gusta de oír el elogio de otra mujer; en este caso se reservan la palabra final a fin de avinagrar el elogio.”
“Sentir, amar, sufrir, sacrificarse será siempre el texto de la vida de las mujeres.”
“Los errores de la mujer derivan casi siempre de su fe en el bien o de su confianza en la verdad.”
“La mujer tiene de común con el ángel que los seres que sufren le pertenecen.”
“Un hombre por malicioso que sea no dirá nunca de las mujeres tanto bien ni tanto mal como ellas mismas.”
“La mujer es la reina del mundo y la esclava del deseo.”
“Una mujer virtuosa tiene en el corazón una fibra de menos o de más que las otras mujeres: o es estúpida o es sublime.”
“Quien sabe gobernar una mujer sabe gobernar un estado.”
Otro autor del que habla es del italiano Baretti, del que apunta este texto:
“Muy equivocados en cuestión de mujeres están aquellos hombres que no saben que ellas aprecian más ser alabadas por sus cualidades mentales que por las corpóreas.”
También menciona a Alejandro Dumas. En “Los mohicanos de Paris” hizo popular una frase que generalmente se pronuncia en francés: “Cherchez la femme” (Buscad a la mujer). En el acto tercero, un policía dice: “En todos los asuntos hay una mujer; en cuanto leo el expediente digo: ¡Buscad a la mujer! Se busca a la mujer y cuando se la ha encontrado no se tarda en encontrar al hombre.”
También habla de esta frase que ha sido atribuida a muchos personajes, pero el original puede encontrarse nada menos que en Juvenal: “No hay causa alguna que una mujer no la mueva.”
Digan lo que digan los hombres es siempre la mujer la que les gobierna.
La compañía habitual de las mujeres es tan peligrosa como el uso inmoderado del vino: mata moralmente.
Hay siempre un rincón de silencio en las más sinceras confesiones de las mujeres.
Después Fisas se fija en lo que históricamente ha atraido físicamente. Él apunta lo que Brantôme consideraba perfecto:
“Para que una mujer sea hermosa y perfecta debe tener treinta bellezas. Tres cosas blancas: la piel, los dientes y las manos; tres negras: los ojos, las cejas y las pestañas; tres rojas: los labios, las mejillas y las uñas; tres largas: el cuerpo, los cabellos y las manos; tres cortas: los dientes, las orejas y los pies; tres anchas: el pecho, la frente y el espacio entre las cejas; tres estrechas: la boca, la cintura y los tobillos; tres gruesas: el brazo, los muslos y las pantorrillas; tres sutiles: los dedos, los cabellos y los labios; y tres pequeñas: los pezones, la nariz y la cabeza”
Según Calderón:
Que entre ingenio y hermosura el que puede elegir, debe, si para dama la hermosa, para mujer la prudente.
Y del mismo Calderón dos citas más:
Venciste mujer venciste con no dejarte vencer.
El que va a decir mujer empiece a decir mudanza.
Chamfort escribe: “Es necesario escoger: amar a las mujeres o conocerlas, no hay término medio.” “Las mujeres en el cerebro tienen una célula de menos; en cambio tienen una fibra de más en el corazón.” Y para rematar opina que por mal que un hombre pueda pensar de las mujeres no hay mujer que no piense todavía peor. (Chamfort no Fisas)